

Practicar alguna actividad física de manera habitual es crucial para el desarrollo físico, mental, psicológico y social de los niños, niñas y adolescentes. Los buenos hábitos se adquieren temprano en la vida. Además, los beneficios de la actividad física incluyen ayudar a evitar las enfermedades, prevenir el sobrepeso y la obesidad, y contribuir a la salud mental.
La actividad física no solamente implica la práctica de un deporte o la realización de ejercicio, sino que también abarca aquellas actividades que involucran movimiento corporal y se realizan como parte de los momentos del juego. Es así como las labores domésticas, los desplazamientos a pie o bicicleta, la recreación, los juegos tradicionales y las actividades artísticas como la danza y el teatro, también son considerados como actividad física.
El primer modelo para los niños, niñas y adolescentes son sus padres y tutores. Si éstos son físicamente activos y no demuestran un estilo de vida sedentario, podrán inspirar conductas de actividad física regular y positiva en los niños, niñas y adolescentes
Como madres, padres de familia y cuidadores, podemos estimular a nuestros niños, niñas y adolescentes para que sean más activos físicamente, acorde a su edad, teniendo en cuenta la preferencia individual, la diversión y el compartir juegos en grupo.
Te invitamos a unirte a nuestra campaña 'Nutrir la Vida' y descubrir los beneficios de una vida activa y saludable.
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